Ángel de la Guarda (II)

Colaboración recibida de Yuniel Santos.

En no pocos casos todos debemos de saber la verdad y es cierto que la única entidad que denomina a su ángel de la guarda es Orula en su tablero, pero el caracol debe de hablar y esto también define el ángel de la guarda, pero para llegar a todo esto debemos realizar algo que no todos hacen que es la misa espiritual para denominar el ángel, eggun o muerto cabecero quien es el que en definitiva esta representándonos en el plano espiritual. Esto se debe a que las revisiones espirituales en no pocos casos son pasadas por alto con el fin de ganar tiempo y trae consigo dificultades para el desarrollo del creyente.

Debemos de prestar especial atención a los muertos de nuestra comisión pues ellos son los que determinan y ayudan a nuestro camino y sólo ellos son los que tienen la facultad de dar y quitar cosas que por derecho divino tenemos. Por lo tanto, ellos son los encargados de darnos el debido conocimiento de las verdades en el momento preciso y así continuar nuestro desarrollo. Muchos son los casos en que a la ceremonia del coronado se planta una entidad de forma tal que nada de lo que se haga sale bien. Estos casos son aquellos que no tuvieron una verás investigación espiritual y por lo tanto no podrán continuar con la ceremonia hasta que se descubra cual es la afrenta cometida y lo que se pide para dar luz verde a la ceremonia. Digo esto para que conozcan que los muertos son nuestros verdaderos Ángeles guardianes que su naturaleza es también divina, ya que Dios los puso como acompañantes para toda nuestra vida y son los que dan vida a nuestras relaciones.

Los verdaderos santeros debemos de ser ante todo espiritistas con experiencia, ya que los muertos son los primeros en todo. No conozco un caso donde un santero que se respete no tenga debidamente su comisión definida, por lo tanto se cumple así la ley de Obbara: Ikú Obbi Cola Ocha (El muerto pare el santo). Debemos de desarrollar ese sentido de pertenencia hacia esos ancestros que nos son dados divinamente para nuestra protección y que en no pocos casos nos olvidamos de que están ahí para nosotros y nunca escuchamos o no queremos escuchar.

Tenemos que desarrollar más nuestro intelecto y nuestra afinidad con los muertos de nuestra comisión ancestral y darles el lugar que se merecen para así lograr una mejor estancia en este mundo, evitando problemas que no nos tocan. Nuestro corazón debe de ser por sobre todas las cosas puro y limpio para así no tener rencores escondidos ni malos sentimientos. Escuchad a los muertos, ellos son muy sabios y tienen también mucho que brindar. Sólo quieren el bien para sus hijos por mandato de Dios, así que ellos también son parte de nuestra creencia y vida.

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