Colaboración recibida de Harakiri.
La Presentación ante los tambores del santero o de los Iyawoses, es de suma importancia, ya que esos significan todo en lo que esta religión esta basada, en otras palabras, el componente de tres tambores que componen el juego de los Batá significan la creación de toda la naturaleza y el nacimiento de este mundo. En sus secretos a la hora de fabricarlos contiene todos los elementos de los cuales Osaín se compone y como bien saben este orisha es la naturaleza en persona, y de él necesitan todos los orichas, ya que sin el no se puede hacer nada en esta religión.
Para que algo nazca en esta de religión de nosotros es necesario Osaín, y él es a quien se le rinde tributos y Maforibalé cuando uno se consagra en Ocha. Osaín está presente en el cuarto de Santo, y pasa por todo lo concerniente a los asenceres, y el cuerpo del Iyawó, pero no quiere decir que uno le ha rendido el tributo correspondiente a este oricha que tanta importancia tiene en el rito Lucumí. Él vive en persona dentro de los tambores al momento que estos se fabrican y se juramentan. La ceremonia del iniciado no está completa sino está presente delante del oricha de la naturaleza, en este caso Osaín y Añá.







esta muy bien dicho hermano harakiri, los tambores son el alma de la religion pero no solo son el alma son la naturaleza, por lo tanto no hay consagracion sin tambores ni secretos sin su musica, ademas de no existir nada que no sea dado por la naturaleza por lo tanto esa es la escencia de nuestro mundo, y los santeros de hoy no le dan la importancia al osainismo como regla fundamental del mundo espiritual y ancestral, las plantas los animales y todos los rituales del palno religioso son la encarnacion misma de la naturaleza a la cual le debemos la vida y al decir esto estamos dando las gracias al alticimo y creador por darnos la vida.
la vida esta llena de espiritualidad solo hay que compartirla.