Colaboración de Denys Correa González (defensa@emsume.cfg.sld.cu)
Un papel importante para alcanzar beneficios, estabilidad, luz y progreso lo interpretan las oraciones. Todas las oraciones que nosotros tenemos como una cosa establecida fueron escritas por Alian Kardec. El cuenta que ellos asistían a un centro espiritual en Francia y le dio por investigar sobre las cuestiones del espiritismo. Un día estaba escribiendo y sintió un estado de amodorramiento, las ideas no le fluían, se sentía muy mal. Estuvo así como tres días, sin poder escribir; transcurrido este tiempo volvió a intentar sentarse a escribir y de pronto sintió una sombra que lo dejó intrigado. El mismo relata que en un momento se vira y ve a un señor sentado en una butaca y éste le dice que es su guía espiritual y venía a ayudarlo y este espíritu es el ser que lo guió para escribir toda la serie de oraciones que ha dejado a nosotros hasta el día de hoy. El incluso se refiere a casos de espíritus de personas vivas que pueden ser vistos. Kardec cuenta la historia de una señora que vendía flores en uno de los suburbios de París y de cómo todos los días por su establecimiento pasaba un señor. Un día la mujer se enferma durante su extrema gravedad veía como aquel hombre todos los días, a la misma hora, llegaba y se sentaba, conversaba con ella en el hospital y luego se iba. Cuando la mujer se restablece y vuelve a su florería lo llama y le dice «le estoy muy agradecida por las veces que usted me visitó durante mi enfermedad». «Pero yo no sabía que usted estaba enferma», le responde aquel señor, «eso no puede ser, si durante toda mi enfermedad y parte de mi convalecencia, todos los días a las tres de la tarde usted iba a verme», insiste la vendedora, «jamás y nunca eso fue así», insistió el señor.
El refiere otra historia en la cual en compañía de un médium vidente, un médium de incorporar espíritu y otro espiritista llegan y se sientan en el palco de un teatro. Él relata que a la obra le faltaba brillo, se trataba de una opera. Hay un momento en que uno de ellos, el vidente, ve al autor de la obra, que ya había muerto, que viene, se sienta con ellos, entonces empiezan a preguntarle. El muerto empieza a explicar algunos detalles que les faltaban a aquella interpretación y defectos de la cantante, pero que él los iba a ayudar. De pronto vieron a aquel hombre en el escenario impar- tiendo orientaciones y fue entonces cuando la obra empezó a coger cierto brillo. Este fue Alian Kardec, quien en el siglo pasado más contribuyó al conocimiento del espiritismo. El se dedicó a estudiar los distintos tipos de espiritismo que existen, todos esos de que te hablé.