Ituto: funerales del santero

Colaboración de Denys Correa González (defensa@emsume.cfg.sld.cu)

Cuando al santero le llega la hora, cuando es llamado por Olofi a descansar, se le hace una ceremonia llamada Itutu.
Al conocerse el fallecimiento se ponen los santos en el piso y se acuesta a Osun, se busca un pollo, carbón, maíz y otras cosas, también la tinaja utilizada en el río durante los ritos de iniciación al coronar santo, se le da coco a cada santo y se pregunta quién se quiere ir o quedar. A veces hay orishas que deciden quedarse con familiares o ahijados del finado.
Un santero me contó una vez que antiguamente cuando fallecía un babalawo que tenía cien o más ahijados, el ángel de la guarda de éste no se despedía, se quedaba para ser adorado por sus hijos, es decir, los santos nacidos de su sopera. Al preguntarse si la respuesta es que el santo se vaya con el santero, entonces se rompe la sopera, platos, todo.
Hoy no se rompen porque hay muchos que los venden o se los llevan. Así están las cosas, ¿,tú sabes?. Hay ocasión en que durante estas ceremonias bajan santos a despedir al fallecido, desde luego, vienen tristes, llorosos y siempre llegan a la puerta y dan con las manos en ella. Las piedras se llevan para el río. Durante el velorio se viste al fallecido con el traje que usó el día del medio y debajo de la caja, debajo de la cabeza se le pone la tinaja y una vela. Si el padrino del muerto está vivo o la madrina, le pasa un rabo o Iruke de Oyá por encima de la caja, es como si lo limpiara para que su tránsito al más allá sea limpio y puro. El día del entierro, cuando sacan el cadáver, la tinaja se rompe en la esquina de la funeraria.
Hay quienes velan sus muertos en la casa y cuando llevan el cadáver para el cementerio se le va tocando detrás del carro fúnebre o a veces lo llevan en anda cuatro personas, una o dos cuadras, mientras el tambor va detrás. Aquí se suben los santos. Casi siempre una hija de Oyá se monta y va limpiando con el Iruke. Se pueden subir varios santos que vienen a despedir a la iyalocha o babalocha. Esto es muy impresionante.
A los orishas que se quedan se les refresca, se les da de comer, a esto se le llama «quitarle la lágrima». A ellos solamente se les adorará, no podrán ser utilizados para trabajo, sólo la persona que lo recibe debe atenderlo y no se lo puede traspasar a nadie. Si el fallecido(a) tiene icofá o mano de Orula hay que buscar al padrino que lo entregó a ver qué se va a hacer con ellos. He notado que hay orishas que tienen la tendencia a quedarse como Olókun. Los Jimaguas, San Lázaro, etc., siempre con algún familiar o ahijados. A los nueve días, los parientes, ahijados si los tuvo, hacen un desayuno que consiste en ir a la iglesia, hacer una misa a nombre del fallecido y cuando se regresa a la casa se hace el desayuno: claro, de acuerdo con las posibilidades, se da café, café con leche, pan con mantequilla. Es un tributo al difunto.
Ahora, cuando muere un santero que ha tenido muchos ahijados o puede que haya tenido solo uno o dos, se les hacen las honras. Todos los ahijados contribuyen con algo y se compra una camera, coco, vela, etc., se hace una ceremonia en la que participan santeros y familiares, se debe estar vestido de blanco y con la cabeza cubierta. La camera que es para Eggún, después de matarse se entierra, al otro día se da tambor a Eggún. Hay quienes se resguardan poniéndose hojas de siempreviva o de paraíso. Este tambor es lúgubre, se baila y se canta. Se busca a una hija de Oyá para que baile y se le entrega un Iruke o un gajo de paraíso cuando se sube. El santo en posesión no habla, puede venir cualquiera, pero viene triste, Oyá limpia a todos los que están presentes. Cuando concluye el tambor se bota el agua y ahí termina.
Después de esto se le da un tambor al ángel de la guarda del fallecido; además se debe dar desayuno y almuerzo para los santeros que participan, así como también para los familiares e invitados. Primero se sientan los santeros, siempre de mayor a menor, después los familiares e invitados. Finalizado este encuentro ya se cumplió con el difunto. ¿Los paleros? También tienen su funeral. Cuando un palero muere, si es Tata sus ahijados le dan de comer al Fundamento en una ceremonia fúnebre, especie de llanto y se pregunta qué camino va a coger la prenda. Por lo general se queda con un familiar o con un ahijado, quien debe atenderla, cuidarla y respetarla, porque ella se queda para cuidar y ayudar a su hijo, si es un ahijado.
El Padre Enkisi hace lo mismo, esto es muy triste, doloroso, la prenda está llorando la pérdida de un hijo.
En el espíritu también hay sus cosas. Cuando muere algún hermano de religión tácitamente estamos de luto durante nueve días. Se hacen rezos y a los nueve días una misa por la iglesia. Hay quienes durante ese tiempo no consultan por respeto a la memoria del fallecido. Si el que muere es santero, los hermanos, padrinos, etc., decretan luto por tres meses.
Ah!, ¿tú quieres saber sobre las prendas? Bueno, le diré que hay prendas que al morir su dueño no desean quedarse con nadie y entonces se les hace una ceremonia de despedida y se encierran en el lugar que ellas hayan pedido. Hay otras que se desactivan. Conocí a una señora, hija de Oyá, que tenía una prenda de Centella y cuando ella murió la prenda no quiso quedarse con nadie y pidió ser enterrada junto a su hija, y así se hizo.

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